Cada navidad nos juntamos en Irantzu-tzú para retomar esta bonita costumbre que hacía con mi madre de peque y que es de mis recuerdos favoritos. Juntes creamos postales con sus sobres listos para enviar.
Este no es un taller especialmente técnico, más bien un lugar para conectar y explorar.
Por un lado, lo planteo como un espacio intergeneracional para venir por tu cuenta o con tus seres queridos a pasar un rato agradable y crear un recuerdo bonito.
Les adultes tenemos mucho que aprender de les peques, por ejemplo, la falta de juicio y centrarnos más en el proceso que en el resultado.
Por otro lado, lo centro en la exploración y el juego. Fomento el dejarse llevar y experimentar utilizando diferentes técnicas: pasando por el collage textil y de papel, la estampación, el dibujo y el recorte. Echad un vistazo a los videos para ponerme cara y cuchichear los resultados 🙂